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I) La autopaliza de los monos

II) La conquista del espacio y el culo de los caballos romanos

III) Aprender a pensar con el barómetro

[Humor, Cuentos, Fábulas, Leyendas y Proclamas]
Sociedad e Individuo
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de la Región Centro de la Argentina

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H09.1

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     I) La autopaliza de los monos

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Publicado en PortalBioceanico: 24/10/2002

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I) La autopaliza de los monos

Un grupo de antropólogos, etólogos y otros científicos colocó cinco orangutanes en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas.

Cuando un mono subía a la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.

Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo bajaban y lo agarraban a palos.

Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas, que eran repuestas cada día frescas y aromáticas.

Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos.

La primera cosa que hizo el orangután nuevo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron.

Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.

Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo.

El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.

Un tercero fue cambiado y se repitió el hecho.

El cuarto y finalmente, el último de los veteranos fue sustituido.

Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.

Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:

"No sé.  Las cosas siempre se han hecho así aquí."

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H09.2

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     II) La conquista del espacio y el culo de los caballos romanos

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(Fecha de la información que se brinda)

Publicado en PortalBioceanico: 24/10/2002

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 II) La conquista del espacio y el culo de los caballos romanos

A que no lo sabían ???

Cuando vemos un trasbordador espacial en su rampa de lanzamiento, notamos
dos grandes cohetes unidos a los lados del principal tanque de combustible.
Son los llamados SRB (Solide Rocket Boosters) y son construidos por Thiokol Inc. en su fábrica de Utah.

Los ingenieros que los diseñaron hubieran preferido hacerlos algo más anchos, pero los SRBs han de ser enviados por tren desde la fábrica hasta el lugar de lanzamiento.

La línea férrea pasa por un túnel en las montañas y los SRBs han de caber través de ese túnel, el cual es ligeramente más ancho que el propio ancho de la vía.

El ancho de las vías en los ferrocarriles de Estados Unidos es de 143,5 cm (4 pies y 8,5 pulgadas exactamente).

Es este un número bastante extraño.

¿Cuál es la razón de ese ancho?

Una respuesta rápida y sencilla es que así se construyen en Gran Bretaña y las mismas fueron construidas en Estados Unidos por ingleses expatriados.

¿Y por qué los ingleses usaban ese ancho?

Los primeros trenes fueron construidos por las mismas personas que habían construido los antiguos tranvías y esta es el ancho que usaban.

¿Y por qué ellos usaban tal cifra?

Porque utilizaban las mismas plantillas y herramientas que se usaban para construir carruajes que usaban ese espacio entre ruedas.

Bien.

¿Y por qué los carruajes usaban esa extraña cifra de espacio entre ruedas?

Porque si hubiesen usado otra cualquiera, se hubiesen roto en algún viejo camino inglés, ya que esa es la distancia entre las huellas.

(Nota del editor: las huellas son las marcas dejadas en un camino de los
carruajes que pasaron anteriormente)

¿Y quién construyó esos viejos caminos con huellas?

Las primeras carreteras de larga distancia en Europa (e Inglaterra) fueron construidas durante el Imperio Romano (cuando Inglaterra era Britannia) para sus legiones y han sido usadas desde entonces.

Los carros de guerra de las legiones romanas formaron las huellas iniciales, que cualquier otro tenía que imitar por miedo a destruir las ruedas de sus carruajes.

Ya que los carros fueron hechos para (o por) el Imperio Romano, eran todos iguales en cuanto a distancia entre ruedas.

El ancho de vía férrea standard en USA es de 143,5 cm, y deriva de las especificaciones originales para un carro de guerra romano.

Especificaciones y burocracias viven para siempre.

Así pues, la próxima vez que te den unas especificaciones y te preguntes que culo de asno las parió, puede que estés exactamente en lo cierto, ya que los carros de guerra romanos se hicieron con el ancho justo para acomodar los traseros de dos caballos.

Con lo que tenemos la respuesta a la pregunta de cuál era la razón para ese ancho de vía.

Retomando el inicio, el diseño de los cohetes impulsores del más avanzado sistema de transporte del mundo fue determinado hace dos mil años por el ancho del culo de un caballo romano.

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H09.3

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     III) Aprender a pensar con el barómetro

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Publicado en PortalBioceanico: 24/06/2004

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 III) Aprender a pensar con el barómetro

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nóbel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:

Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.

El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.

Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coge el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota mas alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Si, contesto, este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.

Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión. En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle:
señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunte si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares distintos nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nóbel de Física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABÍAN ENSEÑADO A PENSAR.

Por cierto, para los escépticos, esta historia es absolutamente verídica.

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