ALCA
Segunda Cumbre de las Américas
INTEGRACIÓN DE AMÉRICA
en Integración Suprarregional
en la
Región Centro
de la Argentina
|
DOCUMENTO
|
Versión
Completa |
 |
C02
Título Completo del Documento
|
Segunda Cumbre de
las Américas
|
Fecha de creación o
modificación del Documento
(Fecha de la información
que se brinda)
Entidad Autora
| Nombre Entidad |
ALCA
[Área de Libre Comercio de las Américas] |
| Objeto
Principal Entidad |
|
| Portal BIOCEÁNICO |
ALCA
Área de
Libre Comercio de las Américas |
Portal BIOCEÁNICO |
Segunda Cumbre de las Américas
Santiago,
Chile - 19 de abril de 1998
Declaración
de Santiago
El siguiente
es el texto completo de la Declaración de Santiago suscrita por los Jefes
de Estado y de Gobierno asistentes a la Segunda Cumbre de las Américas:
Nosotros, los Jefes de Estado y de
Gobierno de los países de las Américas elegidos democráticamente, nos
hemos reunido en Santiago, Chile, con el fin de continuar el diálogo y
fortalecer la cooperación que iniciamos en Miami en diciembre de 1994.
Desde entonces, se ha logrado un progreso significativo en la formulación
y ejecución de proyectos y programas conjuntos para aprovechar las
grandes oportunidades que se nos presentan. Reafirmamos nuestra voluntad
de continuar en esta trascendental empresa, que requiere de esfuerzos
nacionales progresivos y de una dinámica cooperación internacional.
El fortalecimiento de la democracia, el diálogo político, la estabilidad
económica, el progreso hacia la justicia social, el grado de coincidencia
en nuestras políticas de apertura comercial y la voluntad de impulsar un
proceso de integración hemisférica permanente, han hecho que nuestras
relaciones alcancen mayor madurez. Redoblaremos nuestros esfuerzos para
continuar las reformas destinadas a mejorar las condiciones de vida de los
pueblos de las Américas y lograr una comunidad solidaria. Por ese motivo,
hemos decidido que la educación sea un tema central y de particular
importancia en nuestras deliberaciones. Aprobamos el Plan de Acción
anexo, comprometiendo nuestro esfuerzo para llevar adelante las
iniciativas en él contenidas.
Desde nuestra reunión en Miami , hemos alcanzado beneficios económicos
reales en las Américas como resultado de un mayor grado de apertura
comercial, de transparencia en las reglamentaciones económicas, de políticas
económicas sólidas consistentes con una economía de mercado, además de
los esfuerzos efectuados por el sector privado para aumentar su
competitividad. Aún cuando algunos países de la región han sido
afectados por presiones financieras y otras dificultades económicas,
junto con los severos contratiempos económicos que han sufrido ciertas
naciones de otras regiones, la tendencia general en las Américas ha
estado marcada por un crecimiento económico más rápido, menores índices
de inflación, mayores oportunidades y confianza al insertarse en el
mercado globalizado. En gran medida, estos logros se deben a los esfuerzos
sostenidos en favor de la cooperación desplegados por nuestros países
con el fin de fomentar la prosperidad mediante una mayor integración y
apertura en la esfera económica. Se han formado nuevas asociaciones
mientras que las ya existentes se han fortalecido y ampliado. Los acuerdos
subregionales y bilaterales de integración y libre comercio están
desempeñando un papel positivo. Tenemos confianza en que el Area de Libre
Comercio de las Américas (ALCA) mejorará el bienestar de nuestros
pueblos, incluyendo a las poblaciones en desventaja económica en nuestros
respectivos países.
La integración hemisférica constituye un complemento necesario de las
políticas nacionales para superar los problemas pendientes y obtener un
mejor grado de desarrollo. Un proceso de integración en su concepto más
amplio, permitirá, sobre la base del respeto a las identidades
culturales, configurar una trama de valores e intereses comunes, que nos
ayude en tales objetivos.
La globalización ofrece grandes oportunidades para el progreso de
nuestros países y abre nuevos campos de cooperación para la comunidad
hemisférica. Sin embargo, puede también incidir en un aumento de las
diferencias entre los países y al interior de nuestras sociedades.
Firmemente decididos a aprovechar sus beneficios y a enfrentar sus retos,
otorgaremos especial atención a los países y grupos sociales más
vulnerables de nuestro Hemisferio.
La educación constituye el factor
decisivo para el desarrollo político, social, cultural y económico de
nuestros pueblos. Nos comprometemos a facilitar el acceso de todos los
habitantes de las Américas a la educación preescolar, primaria,
secundaria y superior, y haremos del aprendizaje un proceso permanente.
Pondremos la ciencia y la tecnología al servicio de la educación, para
asegurar grados crecientes de conocimiento y para que los educadores
alcancen los más altos niveles de perfeccionamiento. El Plan de Acción
que acompaña a esta Declaración define los objetivos y metas que nos
hemos propuesto y las acciones para hacerlas realidad. Para lograr
nuestros propósitos en los plazos convenidos, reafirmamos nuestro
compromiso de invertir mayores recursos en esta importante área, como
asimismo de impulsar la participación de la sociedad civil en el
desarrollo educativo.
Las decisiones de nuestros Ministros de Educación en la Conferencia de Mérida,
México, en febrero de este año, responden a nuestra voluntad de impulsar
iniciativas conjuntas y concretas destinadas a mejorar el acceso a la
educación con equidad, calidad, pertinencia y eficacia. Para dar
continuidad y consolidar nuestras resoluciones, hemos dispuesto que
celebren una nueva Conferencia, que se efectuará en la ciudad de
Brasilia, Brasil, en el mes de julio de este año.
Hoy instruimos a nuestros Ministros Responsables del Comercio que inicien
las negociaciones correspondientes al ALCA de acuerdo con la Declaración
Ministerial de San José, de marzo de 1998. Reafirmamos nuestra
determinación de concluir las negociaciones del ALCA a más tardar en el
año 2005 y a lograr avances concretos para finales del presente siglo. El
acuerdo del ALCA será equilibrado, amplio y congruente con la Organización
Mundial de Comercio (OMC), y constituirá un compromiso único.
Hemos observado con satisfacción el trabajo preparatorio realizado por
los Ministros Responsables del Comercio durante los últimos tres años,
lo cual ha fortalecido nuestras políticas comerciales, ha fomentado la
comprensión de nuestros objetivos económicos y ha facilitado el diálogo
entre todos los países participantes. Valoramos la importante contribución
del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de Estados
Americanos (OEA) y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América
Latina y el Caribe (CEPAL), en su calidad de Comité Tripartito.
El proceso de negociación del ALCA será transparente, y tomará en
cuenta las diferencias en los niveles de desarrollo y en el tamaño de las
economías de las Américas, con el fin de generar oportunidades para la
plena participación de todos los países. Alentamos a todos los sectores
de la sociedad civil a participar y a contribuir en el proceso de manera
constructiva, por medio de nuestros respectivos mecanismos de diálogo y
consulta, y mediante la presentación de sus puntos de vista a través del
mecanismo creado en el proceso de negociación de ALCA. Creemos que la
integración económica, la inversión y el libre comercio son factores
claves para elevar el nivel de vida, mejorar las condiciones laborales de
los pueblos de las Américas y lograr una mejor protección del medio
ambiente. Estos temas se tomarán en consideración a medida que avancemos
en el proceso de integración económica en las Américas.
La Región ha logrado avances significativos tanto en política monetaria
y fiscal como en materia de estabilidad de precios y en la apertura de
nuestras economías. La volatilidad de los mercados de capitales confirman
nuestra decisión de fortalecer la supervisión bancaria en el Hemisferio,
así como establecer normas en materia de divulgación y revelación de
información para bancos.
La fuerza y sentido de la democracia representativa residen en la
participación activa de los individuos en todos los niveles de la vida
ciudadana. La cultura democrática debe llegar a toda nuestra población.
Profundizaremos la educación para la democracia y promoveremos las
acciones necesarias para que las instituciones de gobierno se conviertan
en estructuras más participativas. Nos comprometemos a fortalecer las
capacidades de los gobiernos regionales y locales, cuando proceda, y a
promover una participación más activa de la sociedad civil.
El respeto y promoción de los derechos humanos y de las libertades
fundamentales de todos los individuos constituye una preocupación
primordial de nuestros gobiernos. Al conmemorar el Cincuentenario de la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y de la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, concordamos en la
necesidad de promover la ratificación e implementación de los acuerdos
internacionales destinados a salvaguardarlos y de seguir fortaleciendo las
instituciones nacionales e internacionales pertinentes. Coincidimos en que
una prensa libre desempeña un papel fundamental en la materia y
reafirmamos la importancia de garantizar la libertad de expresión, de
información y de opinión. Celebramos la reciente constitución de un
Relator Especial para la Libertad de Expresión, en el marco de la
Organización de los Estados Americanos.
Convencidos que una administración de justicia independiente, eficiente y
eficaz, juega un papel esencial en el proceso de consolidación de la
democracia; fortalece su institucionalidad; garantiza la igualdad de todos
sus ciudadanos; y contribuye al desarrollo económico, reforzaremos
nuestras políticas de justicia e impulsaremos aquellas reformas que sean
necesarias para promover la cooperación jurídica y judicial. Para tales
efectos, fortaleceremos las entidades nacionales dedicadas a estudios
sobre la administración de justicia e impulsaremos el establecimiento de
un centro hemisférico de estudios sobre la materia.
Combatiremos todas las formas de discriminación en el Hemisferio. La
igualdad de derechos y de oportunidades entre mujeres y hombres, con el
objetivo de asegurar una participación dinámica de la mujer en todos los
ámbitos del quehacer de nuestros países, constituye una tarea
prioritaria. Seguiremos auspiciando la plena integración a la vida política
y económica de las poblaciones indígenas y de otros grupos vulnerables,
respetando las características y expresiones que afirmen su identidad
cultural. Desplegaremos especiales esfuerzos para garantizar los derechos
humanos de todos los migrantes, incluidos los trabajadores migrantes y sus
familias.
La superación de la pobreza sigue siendo el reto más grande al que se
enfrenta nuestro Hemisferio. Estamos conscientes de que el crecimiento
positivo observado en las Américas en los últimos años no ha
solucionado todavía los problemas de inequidad y exclusión social.
Estamos decididos a eliminar las barreras que niegan a los pobres el
acceso a la nutrición adecuada, a los servicios sociales, a un medio
ambiente sano, al crédito y a los títulos legales de sus propiedades.
Proporcionaremos un mayor apoyo a las micro y pequeñas empresas,
promoveremos las normas laborales fundamentales reconocidas por la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) y utilizaremos nuevas
tecnologías para mejorar las condiciones de salud de todas las familias
en las Américas, con el apoyo técnico de la Organización Panamericana
de la Salud (OPS), logrando mayores niveles de equidad y desarrollo
sostenible.
Con profunda satisfacción, constatamos que la Paz, valor esencial para la
convivencia humana, es una realidad en el Hemisferio. Destacamos el
establecimiento de Centroamérica como una zona de paz, democracia y
desarrollo y reconocemos los esfuerzos para la eliminación de las minas
antipersonal y la rehabilitación de sus víctimas. Continuaremos
fomentando la confianza y la seguridad entre nuestros países a través de
medidas tales como las señaladas en las declaraciones de Santiago y San
Salvador sobre Medidas de Fomento de la Confianza y la Seguridad.
Alentamos la solución pacífica de las controversias.
Daremos nuevo impulso a la lucha
contra la corrupción, el lavado de dinero, el terrorismo, el tráfico de
armas y el problema de las drogas, incluyendo el uso indebido. Asimismo,
trabajaremos conjuntamente para asegurar que los delincuentes no
encuentren un refugio seguro en ninguna parte del Hemisferio. Estamos
determinados a continuar por este camino.
Al forjar una alianza contra las drogas y al aplicar la Estrategia Hemisférica
contra las Drogas, acogemos con beneplácito el inicio de las
negociaciones formales en la reunión de la Comisión Interamericana para
el Control de Abuso de Drogas (CICAD), a celebrarse el 4 de mayo próximo
en Washington, en el marco de la Organización de los Estados Americanos
(OEA), a fin de establecer un procedimiento objetivo para evaluar
multilateralmente las acciones y la cooperación destinadas a prevenir y
combatir todos los aspectos del problema de las drogas y sus delitos
conexos, que esté basado en los principios de soberanía, integridad
territorial de los Estados, responsabilidad compartida y con un enfoque
integral y equilibrado.
Reforzaremos los esfuerzos nacionales, hemisféricos e internacionales
para la protección del medio ambiente como base de un desarrollo
sostenible que permita al ser humano una vida sana y productiva en armonía
con la naturaleza. Los compromisos contraidos en la Cumbre de Miami y en
la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible realizada en Santa Cruz de la
Sierra, Bolivia, constituyen una sólida base para profundizar nuestras
acciones. Como Partes del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre
Cambio Climático, subrayamos la importancia de trabajar en conjunto para
avanzar en el cumplimiento del acuerdo alcanzado en la Conferencia de
Kyoto, Japón, y promover su ratificación en nuestros países. Asimismo,
cooperaremos estrechamente en la preparación de la Conferencia de las
Partes que se celebrará en noviembre de este año en Buenos Aires,
Argentina.
Reconocemos que el desarrollo de vínculos energéticos entre nuestros países
y la intensificación del comercio en el sector energía, fortalecen e
impulsan la integración de las Américas. La integración energética,
basada en actividades competitivas y transparentes, y de acuerdo con las
condiciones y objetivos nacionales, contribuye al desarrollo sostenible de
nuestras naciones y al mejoramiento de la calidad de vida de nuestras
poblaciones procurando un mínimo impacto en el ambiente.
Reconociendo la importancia y el positivo papel que han jugado las
instituciones hemisféricas, particularmente la Organizacion de los
Estados Americanos (OEA), instruimos a nuestros respectivos Ministros para
que examinen la forma de fortalecer y modernizar dichas instituciones.
Reiteramos nuestra voluntad de seguir profundizando el diálogo y la
cooperación interhemisférica en el marco de amistad y solidaridad que
anima a nuestras naciones.
Hecha en Santiago, Chile, a los 19 días del mes de abril de 1998, en los
idiomas español, francés, inglés y portugués.
Observaciones
Toda aclaración
referida al Documento
Lo que me
ofrece Portal BIOCEÁNICO y
como conseguirlo
| Servicios
Ofrecidos |
Versión |
¿Cómo
conseguirlos? |
Carácter |
| Ficha
del Documento |
|
En
línea |
Gratuito |
| Documento |
Resumen |
En
línea |
Gratuito |
| |
Completa |
En
línea |
Gratuito |
Integración
Suprarregional - ALCA 
Antecedentes Integración
al ALCA - Directorio de Documentos 
|