La pesca en el Río Paraná Inventario
de los Atractivos Turísticos
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La
pesca en el Río Paraná EL
QUE QUIERE PESCADO QUE VENGA A ENTRE RÍOS
Considerado el segundo río de América por su extensión, con un
sin número de lagunas, arroyos y riachos caudalosos que son complemento
de su majestuosidad y un caudal de 16.000 m3 por segundo, el río Paraná
atesora en su seno una riquísima fauna ictícola, verdadero regalo de la
naturaleza al alcance del pescador deportivo.
La inmensa masa de vegetación acuática, compuesta por camalotes y
carrizales, y el verde entramado natural de las costas, crean un ambiente
especial para disfrutar del paisaje y de la pesca. Los múltiples
accidentes geográficos que presenta el río en todo su recorrido hacen
que la región se caracterice por sus abundantes pesqueros y mini
pesqueros. Veriles y desplayados, juntas de corrientes, pozones, etc.
permiten encontrar puntos claves para la pesca, sin necesidad de recorrer
grandes distancias.
De la abundante fauna íctica que puebla las aguas se destaca
especialmente el dorado (salminus maxilosus), considerado el “tigre
de los ríos”, de los cuales se obtienen piezas que oscilan entre
los 5 y los 7 kilogramos, e incluso de mayores tamaños. El período
propicio para la pesca de esta especie va del 15 de julio al 15 de octubre
y de mediados de febrero a fines de marzo.
Otra de las especies que ofrece una pesca emocionante es el surubí
(psudoplatistoma copuslans), por el tamaño de piezas: entre 8 y 20
kilogramos de pura potencia. Los períodos propicios para su pesca
coinciden con los de mayor temperatura del año, es decir, desde mediados
de octubre a mediados de abril.
Además de estas dos especies, que indudablemente acaparan la
atención del pescador deportivo, hay una gran variedad de otros peces que
hacen de esta actividad una atractivo durante todo el año: patíes
de pan de más de 10 kg.; rayas que superan los 35 kg; tres
variedades de manduvíes, sábalos, chafalotes, palometas y
corvinas de río.
Esta gran variedad íctica permite utilizar todas las modalidades
de pesca: de fondo, spinning, fly cast, etc., dejando satisfecho tanto a
quien se inicia en esta actividad, como al más experimentado de los
pescadores. Los pesqueros
Desde costa y embarcado, el pescador deportivo puede desarrollar su
actividad a lo largo de todo el Corredor del Río Paraná, con el marco
espectacular que ofrecen las barrancas, que sobre 20 o 30 metros se
levantan por encima del río. La
ciudad de La Paz sabe más que nadie sobre pesca, ya que es el
atractivo por el cual ha trascendido a ámbitos nacionales y logrado la
preferencia de miles de turistas que llegan desde distintos puntos del país.
Entre los pesqueros de la Mesopotamia Argentina considerados como de pesca
mayor, es éste el que está ubicado más próximo a un centro urbano. La
abundancia pesquera de la zona ha favorecido también a otras localidades
cercanas como Santa Elena, bautizada como el “paraíso de la
pesca”; a Piedras Blancas, denominada el “balcón del Paraná”
por las bellezas que se observan desde el alto de sus barrancas, y a Hernandarias,
también pesquera por excelencia.
Ya casi Llegando a la capital provincial, Villa
Urquiza se ha convertido en un pequeño centro turístico,
preferido por sus playas arenosas y la posibilidad de pesca.
Paraná, la “ciudad paisaje”, está abierta durante todo
el año a los pescadores ávidos de disfrutar del río, para quienes
cuenta con la más diversa gama de servicios hoteleros, gastronómicos,
recreativos y de transporte.
Aguas abajo, por la ruta provincial Nº11 nos encontramos con la
“ciudad blanca”, como se conoce a Diamante. Erigida sobre las
barrancas, ofrece también la posibilidad de disfrutar de la actividad
pesquera. Ya sobre el Delta, Victoria, la Ciudad de las Siete
Colinas, presenta un escenario enmarcado en riachos y lagunas, con un
paisaje cambiante y diferente, que pronto podrá ser recorrido a través
del viaducto que la unirá con Rosario.
La ciudad de Gualeguay. Emplazada sobre el río homónimo,
tiene su baluarte en Puerto Ruiz y, a través de la navegación sobre el
Paraná Ibicuy, se puede acceder al corazón del Delta donde la pesca se
combina con la belleza de los paisajes incomparables.
Esta sintética enumeración de ciudades se torna meramente
enunciativa, ya que entre ellas aparece un rosario interminable de parajes
o pequeñas localidades, cuya nómina sería imposible de enumerar. Todas
brindan, en mayor o menor medida, infraestructuras especiales para los
pescadores, consistentes en bungalows, muelles, provisión de carnadas y
prestaciones humanas con buenos baqueanos y guías de pesca. Las
siguientes son las medidas mínimas permitidas para la extracción de
las especies en la Provincia de ENTRE RÍOS, prescriptas con el
objetivo de preservar la fauna íctica :
Estas
medidas deben ser tomadas desde la punta del hocico hasta la base de la
aleta caudal del pez. Datos
proporcionados por la Dir. Gral. de Desarrollo Agrícola y Recursos
Naturales Los “manjares dorados” Sin
pretender desarrollar propuestas culinarias en base a pescados del Paraná,
se indica cuál es la mejor forma de degustar las especies más
conocidas:
Para
la parrilla se recomienda: abundante brasa, unos minutos del lado de la
carne para sellar y se continúa del lado de la escama. Si la opción es
frito: mitad aceite, mitad grasa y bien caliente para dorar las postas. Y
si se lo prefiere salteado en manteca, no olvidar aderezarlos con albahaca
y ajo.
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